Gestión January 23, 2015

Irreverente, transgresor, polémico. Autor de fotografías bizarras, desenfadadas e intensamente glamorosas que coquetean sin reparos con lo grotesco, David LaChapelle ostenta un estilo inconfundible.

“Siempre he tomado fotos que, en primer lugar, me han interesado y emocionado a mí y, cuando soy fiel a eso, (mis imágenes) también terminan emocionando a otras personas”, dice LaChapelle a Diario Gestión mientras reposa en uno de los sillones del Hotel B de Barranco.

Él, uno de los 10 fotógrafos más importantes del mundo para la revista “American Photo”, arribó al Perú para presentar en el Museo de Arte Contemporáneo, algunas de sus series fotográficas, que van entre los años 1984 y 2013.

Sus instantáneas suponen una crítica a la vanidad, la sociedad del consumo y la fugacidad de la vida; mientras muestran un contenido extravagante, recargado y lleno de colores intensos.

Cuenta que una de sus series se refiere a la brevedad de la vida. “En la industria de la moda, el foco está en lo externo, así que una vez me pregunté ‘¿qué vas a usar cuando estés muerto?’ Era paradójico. Mientras intentaba sentar una posición sobre el consumismo y la idea de que no se puede comprar la felicidad, trabajaba para revistas que buscaban perpetuar esas ideas”, comenta.

Es consciente de que no todos los espectadores comprenden su obra, pero dice que ese no es su objetivo.

Y arremete. “Cuando hago algo espero que alguien lo entienda y sienta algo de lo que yo sentí mientras lo hacía. Eso es lo mejor de hacer arte”.

Proyectos
A sus 51 años, con un estilo relajado, LaChapelle tiene el aspecto de un jovencito. Pese a que está acostumbrado a las fotografías, no parece dispuesto a posar como protagonista. Prefiere estar detrás del objetivo.

Se sabe que a los seis años tomó su primera foto cuando vacacionaba en Puerto Rico -retrató a Helga LaChapelle, su madre, quien posó con martini en mano- y a los 18 años conoció Andy Warhol, quien le ofreció un primer encargo profesional en la revista ‘Interview’.

Desde entonces, LaChapelle se mantiene imparable. Ha inmortalizado a Madonna, Eminem, Pamela Anderson, Uma Thurman, entre otras estrellas; y muchas de sus imágenes han invadido las portadas de revistas como Vogue, Vanity Fair y Rolling Stone. El fotógrafo no tiene reparos en entrar en el terreno del erotismo ni conducir el aspecto físico de las celebridades que retrata casi hacia la caricatura.

“Quienes quieren trabajar conmigo saben que van a obtener algo especial y único, no vienen a mí para hacer algo ordinario, solo vienen y me dejan explorar en mis ideas”, confiesa sin titubear.

Afirma que “la inspiración llega a veces cuando uno menos la espera” y adelanta que está involucrado en un nuevo proyecto. Aprovechará el nuevo entorno en el que vive (la jungla de Maui) para hacer otra serie en la que usará figuras humanas a las cuales iluminará, “como una idea del alma y la trascendencia”.

Dato:
La muestra David LaChapelle. Fotografías 1984 – 2013 estará hasta el 12 de abril en el MAC de Barranco.

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