El Nuevo Dia October 20, 2011

No es cosa nueva que en la cultura existen sus protocolos, pero como en todo intercambio humano abundan las grietas en la estructura. Por lo general, ahí está lo más interesante. Algo de eso tiene la historia de cómo fue que David LaChapelle, uno de los artistas estadounidenses más aclamados y que trabaja con los principales museos y galerías del mundo, terminó aceptando entusiasmado la invitación a presentar una exhibición en el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico (MAC), lugar en donde -según se comentaba en los pasillos del museo- dijo sentir que “lo habían tratado como un verdadero artista”.

El camino que condujo a la apertura de esta muestra titulada “David LaChapelle NosOtros: La humanidad al borde”, comenzó en el 2009 cuando LaChapelle conoció al representante artístico puertorriqueño Walter Otero en una feria de arte. La conversación fluyó y el artista le contó que su primera fotografía (medio en el que se ha hecho famoso) la tomó precisamente en Puerto Rico a los seis años durante unas vacaciones familiares. Otero aprovechó la coyuntura para decirle lo mucho que le gustaría llevar su obra a Puerto Rico. Para su sorpresa dijo que sí y al poco tiempo recibió por correo una caja enorme con muchos de los libros que se han publicado sobre su obra. “Aquella caja pesaba como 100 libras. Rápido los llevé al museo. Ellos acogieron el proyecto y lo trabajaron desde cero”, comenta Otero.

Y en efecto fue así. La curadora de la exhibición, Lilliana Ramos Collado, trabajó durante más de un año de la mano de la directora ejecutiva y curadora en jefe del MAC, Marianne Ramírez Aponte (quien trabajó el diseño de la muestra), en la conceptualización de este evento que han catalogado como uno de los más relevantes que han acontecido en este museo. La exhibición opera a modo de microrretrospectiva y presenta unas 50 obras del artista que ocupan tres salas del MAC. Incluye obras como “Chain of life” de su primera exhibición en el 1985 hasta la pieza más reciente del artista titulada: “Gaia: Defiled” (2011).

Ramos Collado celebró, durante la conferencia de prensa celebrada ayer, el ingenio del artista para trabajar “fotos reales de cosas irreales”, toda vez que destacó la amplia cultura visual de este fotógrafo quien se ha destacado además en el mundo de la moda, además de ser el dueño del lente para el cual todas las estrellas del mundo del entretenimiento quieren posar. “LaChapelle crea un vínculo instantáneo con el espectador, que descubre a la vez que sabe más de arte de lo que pensaba, y que el mundo es falso, pura imagen”, expuso Ramos Collado.

“Siento mucho orgullo de decir que esto se trabajó desde aquí en todos los sentidos. No somos el museo con el bolsillo más grande y hemos logrado unir esfuerzos para hacer esto posible”, destacó Salvador Alemañy, presidente de la Junta de Directores del MAC.

Por su parte, Ramírez Aponte destacó la importancia de la muestra a la luz del interés que tiene el museo en afianzar el lugar de la fotografía dentro del arte en el País. “En su repertorio de obras se unen las principales características del arte contemporáneo... se trata además de un arte dedicado, con prioridad, a la fotografía, un medio artístico que, en Puerto Rico, todavía busca asentarse como un espacio productivo de alta prioridad entre los géneros que hemos cultivado con mayor frecuencia”, expresó Ramírez Aponte.

De hecho, ayer se anunció además que el próximo 2 de noviembre será la apertura de la muestra y la actividad de premiación del certamen FotoMAC. Se seleccionaron 49 obras de 37 artistas. Una de ellas será reconocida con un premio único, el Premio de Adquisición, auspiciado por el presidente de UBS Miguel Ferrer. “Queremos que la obra de LaChapelle propicie un diálogo más estrecho con artistas, estudiantes y el público puertorriqueño”, añadió Ramírez Aponte.

El Nuevo Dia

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